sábado, 11 de diciembre de 2010

The Social Network



"No tengo "Facebook". Reconozco que puede ser una herramienta muy útil para el que lo emplee sabiamente, pero creo que el uso extendido de esta herramienta dista mucho de serlo. Me gusta mi privacidad, creo que bastante controlados estamos ya, para encima someternos voluntariamente y regalar nuestra vida cotidiana y nuestros gustos para estudios de mercado, comprobaciones diversas por parte de las empresas (casi la mitad de éstas reconoce consultarlo a la hora de decidir si contratar o no a alguien para comprobar si su estilo de vida se adecua al "perfil demandado", incluso antes de considerar el currículum vitae) y demás tropelías por parte de entidades vigilantes, tanto privadas como estatales; aparte de que no me gusta nada que devalúe tan alegremente la palabra "amigo", demasiado importante como para ser utilizada a la ligera. “¡Pero así contactas con gente que hace tiempo que no ves!” Si hace tiempo que no los veo, créeme, por algo será… "




"No me gustan las modas. No me gustan las tendencias que marcan el estilo de vivir, vestir, hablar, actuar dentro de las sociedades. No me gusta chatear. No me gusta el Facebook, ni ninguna red social del mundo. No me gustaba que mi querido David Fincher hiciese una película sobre el fenómeno de moda a nivel mundial. No me gusta la imagen de héroes que se le da a niños americanos de 17 años que hablan con ese desparpajo y chulería en una reunión con magnates de la informática. Está todo un poco exagerado. Se nos intenta hacer creer que los creadores de Napster y de Facebook han llegado a ser multimillonarios y mundialmente conocidos por impresionar a una chica. Y no es así del todo.

Sin embargo he de decir que la película se salva por un buen guión y por centrarse en otra serie de valores, nada virtuales, como son la amistad, la integridad, la pérdida de la inocencia, y del amor. De cómo un chavalillo que es más raro que un perro verde cambia a su único amigo y apoyo confidente de la universidad por quinientos millones de amigos virtuales a los que ni conoce. Porque no nos engañemos. Sabemos que Margarita López (amiga de Facebook) es Guatemalteca, tiene 24 años, estudia filología española, está soltera, le gusta la música y los libros y pasear por el parque en primavera. Pero nada de eso sirve para crear una amistad. No sabemos casi nada de ella. El contacto físico, la palabra hablada, las anécdotas contadas durante un café o una cerveza, las confidencias contadas en una noche donde se han tomado unas copas de más, el pedirle un favor y que te lo conceda... Todo eso es fomentar y crear una amistad. Con el tiempo. No chateando. De ahí que me parece que Fincher ha querido hacer esta película, no para encumbrar al creador de Facebook, si no para hablar de las carencias de ciertas personas a relacionarse en el mundo real.

Estoy yendo a un gimnasio todas las mañanas y me sorprende que al no conocer a nadie personalmente, nadie se saluda, no se dan los buenos días al entrar o salir del vestuario. Probablemente, si me abriese una cuenta en Facebook, muchos de ellos podrían ser mis "amigos". Así, cuando alguien me preguntase por la calle de qué conozco a aquel tipo, podría decirle: va al mismo gimnasio que yo y es mi amigo en Facebook, pero aún no hemos cruzado una sola palabra más. Triste."





viernes, 26 de noviembre de 2010

El aire de todos




Venir y decir que el sarcasmo produce tensión en las manos me parece muy bueno, buenísimo si proviene de quien no tiene idea de nada, bastante sacro si proviene de un purista ignorante. Pero también consecuente, si viene de cualquiera, de nadie, y por alguna extraña consecuencia, llega a mis oídos. Aunque justo sería decir que extraño no es nadie. Casual ordinario, escudriñando en la mente, por llamarle de algún modo.

Y así como esa afirmación se escuchan otras, igual de aventuradas y filosas. Agudas, con veneno, y también vacías. Llenas de (otra vez) ese sarcasmo que, cuando es involuntario, es maravilloso. Habría que tomar una fotografía cuando esa expresión abandona los dientes para mezclarse con el hidrógeno que respiramos. La enmarcaría y la pondría al pie de mi cama, para empezar alegre los días.

El origen de las palabras debería tener el peso específico y proporcional variando de emisor a emisor, y así es, para que cuando las escucháramos con el sentido con el que vienen, las ignoráramos o las atesoráramos como merece. Quien diga que no, miente. Quien diga que no, poco vale, ajustando la idea a la línea anterior. Y si todo esto parece un avenidizo sinfín de patrañas, pues es lo mismo, da igual, al final tengo tu atención hasta el final de esta línea, y tu tiempo, amigo anónimo, ahora es mío.



viernes, 19 de noviembre de 2010

Indie






Fotógrafo indie de camisa a rayas, dame tu dinero. Tírate a un pozo, invierte la escuálida realidad que queda en ti en respirar lo suficiente como para llegar al acantilado.






sábado, 6 de noviembre de 2010

viernes, 29 de octubre de 2010

Nos hacemos transparentes





Antes solía haber un poco de misterio y de esfuerzo en adivinar y descifrar qué es lo que piensa la gente. Hoy es muy sencillo saber lo que piensan todos, muy burdo, vacío. Tanto lo que pretendemos como lo que sentimos. Es muy sencillo; me parece peligrosamente sencillo.






jueves, 28 de octubre de 2010

Se dice






Somos tan diferentes y a la vez tan parecidos, que alguna complicidad superior debió haber trazado este plan.






martes, 26 de octubre de 2010

Remesas





La inmortalidad se convierte en una superstición si flotamos sobre lo que no entendemos, ni pretendemos entender. La lógica se vuelve un hierro maleable, si el ego domina cada pensamiento que poseemos. La humildad se disipa en vapor si retractamos cada acto con su respectiva justificación en silencio. La imagen se vuelve sonido, si omitimos la atención que merece, que requiere. El amor se vuelve costumbre, si pactamos promesas que no merecemos y además, las entregamos. El texto se vuelve basura, si quien escribe escribe por escribir.



jueves, 21 de octubre de 2010

Lo que me incomoda




Son los impuestos. Eso es lo que me pone mal, saber que de alguna forma mi vida está atada a una serie numérica sin sentido fundamentada a una línea inequívoca de letras con menos sentido aún, a la que apodamos ley. Después vienen las corporaciones y sus atributos, las obligaciones, las pertenencias, las adjudicaciones. No puedo dejar de nombrar a los Engreídos, que caminan de la mano de todo esto. Se sabe más porque se sabe menos, y menos es más. Hasta pronto creencias, nos vemos, ya no existen.

En medio de todo esto, hay que sobrevivir, y hacerlo con una sonrisa en la cara, dicen. La sonrisa se va a viene y seguimos estáticos en el mismo pantano.

No, no son los impuestos, naturalmente es algo más. Es la imperecedera idea de que seguimos caminando apoyados en algo que no existe.




miércoles, 20 de octubre de 2010

Still Ill





La enfermedad, como todo, es relativa. Empiezo a convencerme de que hay más de ellas que las que hemos contado ya y de las que aparecen en los libros. Algunas van a seguir apareciendo para cumplir con su papel exterminador en las calles. Y nos lo merecemos. Existen algunos curanderos improvisados que aparecen a ratos para desearnos la mejor de las suertes. Cómicos involuntarios de la escena actual. Y si de pronto toman un micrófono y una guitarra para hacer olvidar, ¿quienes somos nosotros para hacerlos menos? Ya ellos se han encargado de eso. Mientras tanto, y con orgullo, seguimos enfermos.



viernes, 15 de octubre de 2010

Capacidad por los suelos





¿Cuánto podré resistir? ¿Hasta donde aguantará mi cuerpo? ¿Hasta cuánto mi mente? ¿Existe en realidad la elipsis de resistencia? ¿Intentaré algún día de nuevo poner a prueba mi resilencia? Mis capacidad, debilidades, habilidades, ¿podré algún día encasillarlas como una estadística imperecedera? Me gustaría. Me gustaría todo eso, me gustaría sentirme menos humano para ver que tan humano puedo llegar a ser.





miércoles, 13 de octubre de 2010

Siempre el segundo




Fue el segundo de ellos. Fue el segundo de los mineros atrapados el que demostró en verdad el impulso contenido que llevaban todos dentro de sí. Un grito de júbilo expresado hacia la multitud y una multitud de abrazos repartidos entre el presidente sus jefes y sus familiares, que para todos hay. Eso y un poco más, fueron el símbolo de la libertad, y es ahí cuando me pregunto que sucede con nosotros, que frente a una pantalla reflejante, y no una roca impenetrable, nos aislamos cada vez más, olvidándonos del júbilo de salir y de vivir.

En mi vida y a mi generación no le tocó presenciar la llegada del hombre a la luna, y quizá esto no sea como aquello, pero en aproximaciones, la emoción que ésto trajo supongo se asemeja en algo. En emoción, al menos en eso si. Y también en atención, por eso mi interés y gusto.

Y lo de Mario Sepúlveda ahí queda. El segundo en salir, para quien opina que ser segundo es siempre perder.



jueves, 7 de octubre de 2010

miércoles, 6 de octubre de 2010

La búsqueda de la felicidad



Está bien. Sigfrido se ganó la lotería por segunda vez en su vida. Esta vez por una cantidad abominable, por una de esas que tiene tantos ceros que debería uno expresarse hacia ellas en plural. Sigfrido, de clase media baja, camina a casa y no hay quien le quite la sonrisa de la cara. Ni prestada ni robada. La primera vez que la había ganado, la felicidad le había tardado tres días, pero en aquella ocasión los tres ceros del premio ameritaban los tres días de sonrisa, ¿cómo hacerle ahora que la sonrisa no alcanza ni estirándola?

Y nos ponemos semánticos ahora, porque es notable como, en esta situación, podríamos sustituir la palabra dinero por la palabra felicidad y vicecersa. Alguna vez ha pasado, a Sigfrido, que la felicidad la expresa y entiende con otras letras, con otras imágenes: trofeos, zapatos, atuendos, viajes, dinero, dinero, dinero. Pero esa noche, antes de dormir y descubrir que los números que él creía eran los ganadores (y no lo eran), no olvidó pasar a poner a dormir a su hijo, dar un beso de buenas noches y cantar como sólo él le canta, en una demostración intacta de pureza. La imagen de la felicidad verdadera se postraba en su mente. Qué confundido estaba.

Yo lo veo claro. Es cuestión de chantajearnos, porque no podemos tener la felicidad siempre, pero podemos construir la felicidad que nos conviene.


lunes, 4 de octubre de 2010

Quote. The Elephant Man






-Why, Mr. Merrick, you're not an elephant man at all.
-Oh no?
-No... you're a Romeo.




Contaminación Social



Contaminados estamos. Contaminados de la novedad, de la diferencia, del ser-el-más-raro, de hacer la diferencia. Popularidad sobre ruedas. ¿Hacia donde se dirige la gente, cuando deciden ser diferentes?. Ha sucedido y está sucediendo cada vez más, que entre más gente trata de ser diferente, más parecidos, por lo mismo, somos unos a otros. ¿Cuál es el objetivo?

¿Es que no se han dado cuenta de que para no ser como todo, como todos, basta regresar a lo básico? A lo común. Y así es como termina mi crítica social a lo obvio.



miércoles, 29 de septiembre de 2010

Incertidumbre y movilidad



Lo que sucede con la incertidumbre es que nos tiene en ascuas. Puede pasar también que nos motive, o que nos mate (lenta o rápidamente, da igual), o que nos deje apesumbrados ante el desconocimiento del futuro, o que simplemente no pase nada. Puede pasar también que la incertidumbre nos haga convertir la realidad en un paroxismo momentáneo, una combinación, una salsa, vamos, de adrenalina y pacifismo. Para los que creen en el equilibrio y el alcance tántrico (incineraciones y fuegos fatuos), quizá la incertidumbre sería un objeto preciado de estudio, un área basta de investigación, y seguramente podrían fundar hipótesis al respecto, escribir libros y después mandarlos a quemar en la tradicional cacería de brujas. Para los demás, resulta interesante invertir un momento del día para notar en que momento estuvimos inmersos en ella, cuánto dispusimos para sobreponernos, y a dónde nos llevó, en qué nos convertimos, y si, esperándola, nos hemos convertido en alguien más, sin notarlo.

Y de ahí nace el ocio, el maravilloso ocio. Pero de eso, otro día.


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Quote. Good Will Hunting



So if I asked you about art, you'd probably give me the skinny on every art book ever written. Michelangelo, you know a lot about him. Life's work, political aspirations, him and the pope, sexual orientations, the whole works, right? But I'll bet you can't tell me what it smells like in the Sistine Chapel. You've never actually stood there and looked up at that beautiful ceiling; seen that. If I ask you about women, you'd probably give me a syllabus about your personal favorites. You may have even been laid a few times. But you can't tell me what it feels like to wake up next to a woman and feel truly happy. You're a tough kid. And I'd ask you about war, you'd probably throw Shakespeare at me, right, "once more unto the breach dear friends." But you've never been near one. You've never held your best friend's head in your lap, watch him gasp his last breath looking to you for help. I'd ask you about love, you'd probably quote me a sonnet. But you've never looked at a woman and been totally vulnerable. Known someone that could level you with her eyes, feeling like God put an angel on earth just for you. Who could rescue you from the depths of hell. And you wouldn't know what it's like to be her angel, to have that love for her, be there forever, through anything, through cancer. And you wouldn't know about sleeping sitting up in the hospital room for two months, holding her hand, because the doctors could see in your eyes, that the terms "visiting hours" don't apply to you. You don't know about real loss, 'cause it only occurs when you've loved something more than you love yourself. And I doubt you've ever dared to love anybody that much. And look at you... I don't see an intelligent, confident man... I see a cocky, scared shitless kid. But you're a genius Will. No one denies that. No one could possibly understand the depths of you. But you presume to know everything about me because you saw a painting of mine, and you ripped my fucking life apart. You're an orphan right?

You think I know the first thing about how hard your life has been, how you feel, who you are, because I read Oliver Twist? Does that encapsulate you? Personally... I don't give a shit about all that, because you know what, I can't learn anything from you, I can't read in some fuckin' book. Unless you want to talk about you, who you are. Then I'm fascinated. I'm in. But you don't want to do that do you sport? You're terrified of what you might say. Your move, chief.

martes, 21 de septiembre de 2010

Polvo somos



Lo que quiero recordar es que, los cuerpos, al unirse (en medida general gracias a la fuerza de gravedad), producen calor, o energía. Ese proceso, de forma banalmente expresada, se llama fusión. En contraparte a la fusión, la fuerza gravitacional crea la interacción cósmica que hace que las estrellas puedan brillar. Liberación de energía contra regresión en sí misma, el choque que nos mantiene vivos, y ni cuenta nos damos.

Wikipedia lo expresa así:

"En física nuclear y química nuclear, la fusión nuclear es el proceso por el cual varios núcleos atómicos de carga similar se unen para formar un núcleo más pesado. Se acompaña de la liberación o absorción de una cantidad enorme de energía, que permite a la materia entrar en un estado plasmático."

Eso es lo que quiero recordar.


Interesémonos




Lo interesante es interesarse de algo que de verdad sea interesante, lo cual es subjetivo, y eso, ya por sí solo, es interesante.





viernes, 10 de septiembre de 2010

Amarillos



Lo que puede suceder es que nos confundamos, que creamos que lo tenemos todo, cuando, como se dice, no tenemos nada. Somos efímeros, estamos pasando por el tiempo intentando siquiera ver las cosas que nos suceden alrededor, tratando de caer y aprender a caer con más suavidad. Algunas veces lo conseguimos, algunas no. Es muy seguro que cuando nos empezamos a encariñar con algo, las consecuencias de la pérdida nos recuerde que la ausencia es una posesión incuestionable. Al final, eso es lo que tenemos: el tiempo que no podemos tomar, el recuerdo que no podemos retener y la pasión que no podemos recaudar. Pero está bien, de eso se trata este juego sin reglas.

A los veintisiete, es válido tener los dientes amarillos.



viernes, 27 de agosto de 2010

martes, 24 de agosto de 2010

Before You Were Young


Después de esto ya no hay nada, y después de nada quedas tú.

La pausa antes de acomodarse en la cama es la propia que, en otro tiempo, se usara para despedirse de ella, un beso tierno, una pausa atenta, un robo al tiempo. Ahora es pausa y vacío, pausa y nada. Los pensamientos son otro tema, porque ahora, en el camino, el cerebro se niega a hacer frente a la realidad, ahora mira hacía los cuadros, hacia las imágenes, hacia las cacerolas y los platos que eran sus herramientas. Y de esto se dice que, propio de la vejez, se queda mirando la nada, pero la nada es nada, y después de la nada queda ella, y siempre va a quedar ella. No es fácil, ochenta y tres años. Sesenta y dos de los cuales compartieron, y después ¿qué queda cuando un buen día el corazón deja de latir y el cerebro de pensar? Nostalgia, dolor, pesadumbre, costumbre, tradición, lágrimas y el vano intento de vivir a pesar de no tener la mitad del cuerpo requerida para hacerlo.

El silencio lo escucha y al silencio le habla, se despide tres veces, observa la habitación y con la bruma en los ojos levanta las sábanas hasta cubrir su endeble cuerpo solitario, con ganas de abrazar pero sin cuerpo a quien hacerlo. En su búsqueda sin reparo, con el sonoro fracaso emitiendo una vibración latente en sus oídos, pretende dormirse. Y si dios existe como se nos ha narrado, va a tener en cuenta lo anterior. Va él a cerrar los ojos para no volverlos a abrir, y así, en silencio y a ciegas, en un mundo que todavía no estamos preparados para entender, la va a volver a ver, como antes. Como siempre debió ser siempre.


Basado en la canción Before You Were Young, por Travis.

jueves, 19 de agosto de 2010

Carencia de inteligencia



Son estúpidos.

¿O será acaso que son más listos que todos nosotros?

El gobierno de Estados Unidos avisa esta semana del abandono de la Misión Irak, que por tantos años soportaron con endebles argumentos y muy poco sólidas premisas, pero soportadas al fin por el jefe de gobierno del país más poderoso del mundo (sic). Recuerdo como ellos mismos se justificaban como nación argumentando la búsqueda de la seguridad nacional (que llegó nunca) y meciéndose en sus glorias como si del control del mundo estuvieran debatiendo. Recuerdo de manera particular la celebración. Era patético.

Años después, con nuevas premisas, con nuevas justificaciones y con una nueva y desgastada ideología que ya nadie les cree (excepto ellos mismos), los héroes del mundo anuncian con elegancia que ahora van en otra dirección, que ya no interesa la guerra en Irak. Y yo pienso, lo digo antes de que se me vaya la idea, que dejando al margen los cuerpos inertes e indefensos, indefendibles también, que la guerra dejó, mucha gracia me causa verlos, celebrando eufóricos otra vez, de idéntica manera que cuando todo empezó, ahora por las razones opuestas, ahora por el abandono de las tropas. Vamos, no hagamos surcos en la niebla, son estúpidos.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Reves/Yo Soy



Supongo que era miedo.

Ese tipo de situaciones me suceden cuando estoy frente a algo que no conozco. De inmediato sugiero que no es miedo, es emoción, pero entre una idea y otra, estoy casi convencido de que es lo primero. El respeto en esta cuestión también juega. Porque lo conozco desde hace años, sé de su grandeza y por supuesto que las referencias colaterales apuntaban, desde hace mucho tiempo, hacia algo grande, hacia una hazaña. En cuanto al contenido, tiene pasajes que remarcan la grandeza; ellos dejaron la deriva y finalmente quedaron en la medianía, entre la dulzura pop, sin alcanzarla, y ese fantástico encanto que sabe a enjuague autóctono que imprimían en sus anteriores publicaciones. Es el punto medio, la cumbre alta, la mejor distancia, el zenit.

No puedo arrepentirme de haber tardado en darle una oportunidad. Soy un creyente de que a cada quien le llega su momento, en el momento justo, y, sin comparaciones, hay que saber respetar eso, porque después la celebración es mucho más meritoria. Meritoria como lo es lo que escucho en este instante, que lo vale, que lo merece.

Reves/Yo Soy, es posiblemente la cumbre incomprensible del pop mexicano. Que no es mucho, pero tampoco es poco.

jueves, 12 de agosto de 2010

De la música y sus consecuencias



A veces no encuentro la inspiración para dejar tendidas palabras, línea sobre línea, consecuentando y soportando una idea, a veces tan insípida como efímera e intrascendente. Basta entonces que algunas tonadas emitan sonidos secuenciales para sentirme un poco mejor, que tal o cual canción recuerde que alguna vez alguien sí tuvo el talento suficiente para hacer vibrar a quien escucha, quizá sin la mínima intención de hacerlo. No me considero especial por haber hecho algo, pero me sobran ánimos para sentirme especial para haber sentido eso mismo de una forma que nadie más, ni en el mismo lugar ni en el mismo momento, y eso es inigualable. Incluso pesa más. De ataduras breves nos libramos y de instantes de gloria nos hacemos, construimos lo que creemos según nuestras experiencias y, sobra decir, es mejor con un sonido de fondo que nos acompañe. Es el auténtico robo de la estética para nuestra obra personal, tomando el mutismo como lienzo.

Incluso entonces, señalando la carencia de inspiración como excusa, se despiden ideas a cualquier parte. Como esto que sale ahora, o como aquello que se escribió antes. No hay nada que la música no pueda curar. Nada.

sábado, 7 de agosto de 2010

158



Pero al final, lo que menos importa es el origen.

- Lo tienes, lo has tenido y lo tendrás, agitas la mano y lo tienes a los dos segundos. Lo contrario es una pérdida del placer que el orgullo otorga - Esto lo decía con una singular sonrisa sarcástica que tanto lo caracterizaba y que, a la vez, tanto lastimaba a él.

- Pero no es tan fácil - Intentaba él rebatir, justificando la naturaleza humana en el estado más puro, crudo, auténtico, si se me pide una opinión - Lo de menos es como lo obtengas, lo que importa es la salvedad de daños, y tu has dañado mucho, aunque nadie lo sabe.

- En el silencio tengo mi salvación, en la ceguera tengo mi resguardo, en la sordera escondo mis triunfos, lo que sobra, es tu indescriptible orgullo de conocimiento. Eso no lo puedes detener, y esa, amigo, va a ser tu perdición. Yo por eso digo, "benditos sean los ignorantes".

- Benditos sean - Le respondió dándose la media vuelta para siempre.

martes, 27 de julio de 2010

Piezas



A tientas entendemos que el mundo se compone de sensaciones y su estética, palabras que rodean ideas antiguas, que circundan la igualdad de reflexiones sin importar su destino y que se pierden como nacen. Se exclaman y se aclaman como propensas a propagarse sin fin y como un reguero de pólvora se hacen dueñas y adueñadas, y después, después nada. Las posesiones son otro tema. Nos creemos dueños del tiempo y el espacio, y digo, el espacio tiene un poco de justificación física (en su posesión), pero el tiempo es una inexorable negación al simple entendimiento mortal, de las cosas que inventamos y de los objetos que creamos. Las sensaciones siempre han estado ahí. No somos pedazos de inteligencia, somos lo que somos porque nos recreamos en experiencias. Somos la experiencia personificada, sin dueños, sin posesiones. Vacíos, completos, nuevos, intangibles. Todos los días.

lunes, 28 de junio de 2010

Injustificado


La descripción de los placeres es la mejor de las justificaciones para romper el silencio. Lo digo ahora que pienso es todas esas ocasiones en que éste mismo, el silencio, fue roto como consecuencia de un grito desesperado, desamparado. Sucede a diario. El señor aquel, víctima de la esclavización corporativa, trabaja sus horas y se va, cumple. Ni un poco más ni un poco menos. No dice que es infeliz porque sobra traer palabras al mundo de las cuales abundan en miles. Parir palabras gemelas es desperdicio semántico, lo afirmo. Al cumplir con lo que se le pide, no se siente aliviado, que ya sería mucho pedir, siente que pesa menos, se va más ligero y opta por contarle a alguien que ya no tiene peso adicional. El elegido (por fortuna o desgracia) puedo ser yo o puede ser quien lo acompañe en el autobús de regreso a casa. Las palabras que escucho de mala gana disimulada, son las mismas de la semana pasada. "El clima es genial pero prefiero cuando no hace tanto calor", "Ahora voy a cobrar antes, porque prefiero ser parte de la misma nómina que todos" , "Qué triste debe ser salir herido en una riña, pero triste en serio, eh". Si uno presta atención a lo que dice, puede notar que no hay nada de seriedad en lo que emite, sino pura basura descriptiva que sirve para aliviar un silencio que él cree me afecta, o una emisión que ya no puede contener, un placer, un disgusto. Lo que sea que lo haga sentirse medianamente mejor. A él le importa poco, a mi me importa menos, pero lo alivia. Mi indiferencia le llega sin dolor, casi como una obviedad, y se va, se aleja. Me deja con mi silencio, que me encanta, es mío y de nadie más. Repito, él ya se va, ya me deja pensar en paz.

jueves, 24 de junio de 2010

Escenario vacío


Podría ser que nuestras decisiones estén controladas, dirigidas. Que las palabras que salen de nuestra boca sean pura prescripción médica, y que nos ahogamos en nuestro mar de incongruencia una vez que nos vemos reflejados en la política, la religión, en cada uno de los sobrantes civiles. Podemos inferir eso y algo más. Podemos decir que esa mano-que-mece-la-cuna lleva un nombre de cinco letras y recibe plegarias inmerecidas cada séptimo día ¿Y después qué? ¿Nos va a llevar a dormir? ¿Nos va a cuidar de nuestras propias imperfecciones? ¿Va a renombrar lo correcto e incorrecto? No lo creo. Posiblemente se burle de nosotros, si puede. Y puede.

El teatro éste parece llenarse de público cada vez con mayor frecuencia. Creciendo en audiencia y decreciendo de protagonistas. Lo cual es bueno, ideal. La multitud se pasa de un bando a otro, cruza el escenario para acomodarse en la butaca evadiendo el telón. Uno preferiría que la velocidad se multiplicase porque no hay tiempo que perder cuando se ha perdido todo lo demás. Y algunos desiertos de alma, desde la parte trasera, podemos todavía reírnos un poco más, porque el script, ése es hecho y revisado. Hasta pasado de moda.

sábado, 19 de junio de 2010

Escritor


Esto de escribir es arte fino, de cuidado. Algunos lo hacen toda su vida sin alcanzar las ventas o atención que quisieran, otros lo hacen y obtienen la mejor de las autosatisfacciones; y de eso último, es del espacio milagroso de donde surgen lo verdaderos talentos. Los primeros deberíamos guardar silencio y observar. Observar bien.

De José Saramago hay mucho que decir pero poco que valga la pena. ¿Cómo escribir acerca de un gran escritor? Sea él quien hable como siempre lo ha hecho, y yo, expongo algo de lo mucho con que él me ha marcado:

...

"Hay momentos así en la vida: se descubre inesperadamente que la perfección existe, que es también ella que viaja en el tiempo, vacía, transparente, luminosa y que a veces (raras veces) viene en nuestra dirección, nos rodea durante breves instantes y continúa hacia otras parajes y otras gentes."
...

"Resulta mucho más fácil educar a los pueblos para la guerra que para la paz. Para educar en el espíritu bélico basta con apelar a los más bajos instintos. Educar para la paz implica enseñar a reconocer al otro, a escuchar sus argumentos, a entender sus limitaciones, a negociar con él, a llegar a acuerdos. Esa dificultad explica que los pacifistas nunca cuenten con la fuerza suficiente para ganar… las guerras."
...

"Empezar a leer fue para mí como entrar en un bosque por primera vez y encontrarme de pronto con todos los árboles, todas las flores, todos los pájaros. Cuando haces eso, lo que te deslumbra es el conjunto. No dices: me gusta este árbol más que los demás. No, cada libro en que entraba lo tomaba como algo único."
...

"Todos los diccionarios juntos no contienen ni la mitad de los términos que necesitaríamos para entendernos unos a otros."
...

"Esta palabra esperanza, con mayúscula o sin ella, lo mejor que podemos hacer con ella es tacharla de nuestro vocabulario. Solo los exiliados y los desterrados que se han conformado con el destierro y el exilio la pueden usar, a falta de mejor. Les da consuelo y alivio. Los que no se resignan tienen otra palabra más enérgica: voluntad."
...

"Aparte de la conversación de las mujeres, son los sueños los que sostienen al mundo en su órbita. Pero son también los sueños los que le ponen una corona de lunas, por eso el cielo es el resplandor que hay dentro de la cabeza de los hombres, si no es la cabeza de los hombres el própio y único cielo."
...

Para más información y escritos, letras, palabras, ideas, posturas y sueños: Otros Cuadernos de Saramago. Y por lo demás, me queda decir que espero que escriban los que sepan, y que lean los que quieran. Descanse en paz José de Sousa Saramago.


viernes, 18 de junio de 2010

Saramago




(16 de noviembre de 1922 - 18 de junio de 2010)




"Nuestra única defensa contra la muerte, es el amor"






miércoles, 9 de junio de 2010

Triunfos ambos


Es curiosa la interpretación de las glorias, porque a algunos les basta confirmar que el triunfo en un partido de futbol ha sucedido, para encubrirse en ella. Otros prefieren el tumulto electoral para demostrar que han podido alcanzar cierta superioridad, esa que todos en algún punto necesitamos. Los hay muchos de unos y demasiados de los otros. Si me preguntan, me parece tan vacua justificación una como la otra, la diferencia es que en la primera el vacío del triunfo viene a encubrir un alcance de patriotismo que siempre es necesario, aunque igual de burdo; el otro, por consecuencia, viene a encubrir cierto aire de malicia. La parte sucia, nefasta que todos tenemos.

lunes, 7 de junio de 2010

Sociedad inexistente


Es desdeñoso imaginar una sociedad carente de corrupción e intolerancia, es casi un mito ausente por completo de realidad imaginar nuestro mundo como una armonía coherente. Es irreal imaginarnos como hermanos entendiéndonos e intercambiando opiniones y dictámenes de juicio como si nos comprendiéramos a las mil maravillas. ¿A qué viene entonces esa oleada insaciable de optimismo que en forma de agrupaciones pretenden empujar ideologías para concientizar lo que no tiene conciencia, no tiene solución?. Mil pretextos se me vienen a la cabeza. Nos queda la esperanza, eso si, y de eso estamos construidos los seres humanos. La comparamos y la idealizamos, nos regodeamos en ella cada vez que se puede, como si nuestro objeto favorito fuera. De SOCIEDAD estamos hablando, y el problema no me parece que sea la definición, sino el concepto.

jueves, 20 de mayo de 2010

Psicodelia


A mi me cuesta mucho entender el paradigma del egocentrismo. Somos lo que somos porque somos como nos hicieron ¿Y a esto que le agregas, soldado? Yo soy la psicodelia.

miércoles, 19 de mayo de 2010

No nos importa



Pasando los ojos por lecturas y caminos virtuales y también informado por otras personas, he notado cómo la situación generacional ha vivido un traslape innegable y profundamente cuestionable, y me dispongo ahora a hacer algunas observaciones ¿Porqué no habría de hacerlo? Si lo hago yo, lo haces tú y lo hacemos todos.

Las revoluciones ahora son señalamientos, si se puede decir, directos, hechos desde el anonimato y lanzados con la más falsa de las vehemencias al vacío, apuntando y señalando directamente a las masas apócrifas y un tanto transparentes, también éstas anónimas. Me parece hilarante. No puede ponerse en tela de juicio el poder de las izquierdas a lo largo de las eras humanas, éstas siempre han empujado para derrocar y evocar una llamada de atención a los desvíos inherentes a una sociedad llena de baches y que se corrompe por si sola todos los días, casi de manera autónoma y pueril. Somos motivo de burla de nosotros mismos, si, pero ahí han estado las izquierdas para revocar, para revocarnos; a veces incluso con una violencia que de violencia merece poco el nombre, si de justificación merece más. Benditas sean. Pero por hoy, malditas sean.

Las izquierdas de ayer son las derechas de hoy, y las derechas de ayer, van a ser las izquierdas de mañana, eso es algo que, quien lo cuestione, no está muy cerca de la tangente de la realidad. Hay quien prefiere, lo he visto (y para muestra una imagen), levantarse en ínfulas de gloria, cobijándose con nombres que han remarcado la historia y que, estoy seguro, hubieran preferido el anonimato a la prostitución de sus propias ideas bajo estandartes baratos y burdos. Estandartes y movimientos mismos que no llevan a ningún lado, porque la revolución (la exposición de una idea original), antes que pública debe ser privada, interna, propia. La exposición de ideas para mejorar la sociedad (como la política misma) es la procreación de egos más ridícula que he conocido, porque no basta con decir Este o Aquel cometen errores, roban... ladrones!, vamos a cambiar el mundo! mejor sería guardar silencio y actuar. No hace falta convencer a nadie de nada, si uno tiene la certeza de que es correcto lo que hace. Lo demás es puro ego encendido y desesperado por salir a la luz pública.

Wilde, Paz, Tolstoi, Dumas, Nietzche, nombres que vemos como la constante presunción de los nuevos revolucionarios ideológicos baratos, como una demostración de que hemos leído y somos capaces de ser más capaces que los demás, ¿Y para qué? ¿Para qué anunciarlo? ¿Para que demostrarlo?. Seguimos siendo seres humanos que, para no evidenciar el complejo arrastradísimo que nos conforma, engordamos nuestra imagen con nombres ajenos y pasados. Para que los demás crean que somos instruidos.

En la proclamación de nuevas revoluciones, al menos las que podemos ver como parte de un juego en las redes sociales, la atención que merecen debería ser inversamente proporcional a la calidad intelectual del autor.

Ya notamos que la mediocridad camina entre nosotros, y ahora también prepara revoluciones.

miércoles, 7 de abril de 2010

Se cansan de escucharnos


Y puede suceder, por supuesto, porque es un hecho que la gente prefiere hablar que escuchar. ¿Cuál es el objetivo de este acto de antimodestia? Creo y sostengo aquí mismo y ahora, que guardar silencio y escuchar, aprovechar el poco tiempo que este o aquel personaje tiene para dedicarnos es provecho puro, es desperdicio andar con los ojos y oídos en otra parte, lo otro viene con una significación pura. Y ahí estamos, antes o después de entender, que tenemos a una persona con una valor verbal innegable, y lo callamos, y le pedimos que guarde silencio porque-tenemos-mucho-que-presumir con nuestra agraciada actividad cotidiana que sólo importa a quien de verdad importa, digo, para eso y otras pocas actividades deben servir los espejos; y después todavía le pedimos que opine sobre lo nuestro, sobre lo que sabemos ¿Qué hay de lo que podemos aprender de él o ella? Lo seguimos y seguiremos desperdiciando hasta que aprendemos a ponernos vendas en los ojos y candados en las bocas, voluntariamente por supuesto.

viernes, 26 de marzo de 2010

Es resurrección



Digo, y ellos dicen, pueden decirlo, que las miradas significan poco. Y pueden afirmarlo por desconocimiento de causa, o lo opuesto, no me importa. Me siento, y te siento, resiento lo pasado, el futuro es lo que cuenta, no importa que las gotas de lluvia caigan violentas, es igual un caudal de terciopelo que navega en el desconocimiento, bendita ignorancia que alberga hoy nuestros sueños. Quiero estar, quiero sentir. Quiero mirar y que me mires.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Neoliberalismo


La libertad está sobrevalorada. Libertad en estos tiempos puesta en bocas, letras y dedos de aquellos que afirman que la libertad de expresión es válida, es, líneas más líneas menos, una absoluta nulidad, una casi paradoja del simplismo que nos rodea. Libertad de expresión, libertad de pensamiento, libertad de acción, son fonemas obsoletos abandonados por los más lentos caminantes hacía el futuro. No merecen ser bandera de nadie ni mucho menos pronunciación elevada. Discreto susurro, eso te lo creo, lo entiendo. Chiste de mesa en cantina.

Cuando ahora referimos la libertad, debemos arreciar el entusiasmo en segmentos diminutos, en porciones olvidadas, en proporciones ínfimas. Es que, ¿Quien en estos días puede perderse de la libertad de decir lo que quiere, de pensar lo que se le antoje o de arremeter contra lo que, mentalmente, le dé la gana? Un esclavo, posiblemente. Por el contrario, a veces las cosas más pequeñas son las que más pesan ¿Quien puede ir a donde quiera sin ser llamado disidente por no seguir a una obvia mayoría? ¿Quien puede desear adquirir algo sin temor a que la inflación no haya desbaratado sus pretensiones? Y más importante ¿Quien puede exponer sus sentimientos sin saberse o pensarse parte de una conspiración intrigada contra sus propios pensamientos por cualquiera de las personas que se dicen de su confianza? Cómo brilla esa libertad.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Protagonismo


¿Qué pasaría si fuéramos menos protagónicos? Porque lo somos, sacando las manos del fuego, somos tan ególatras que las más de las veces nos importa poco lo mucho que alguien desea hablar, y entonces no somos capaces de dejar de lado lo poco importante que para el Otro es lo Uno y casi le decimos "Guarda silencio, es más importante lo que está en mi mente que en la tuya". Y a quien le importa ahora. Y graciosos que somos los que nos decimos seres humanos porque vamos más allá, a veces asumimos que tal o cual persona o acto o actividad hace piensa o sucede porque a cuenta nuestra debió ocurrir, "ah, mira como actúa Aquel, lo hace para que yo me sienta mal, estoy seguro". Si tomáramos más a consideración la proyección real entre el tamaño del universo y el tamaño que tenemos entre la punta de los dedos del pie y el último cabello despeinado en la cabeza, deberíamos ser capaces de reconocer lo poco importante que para uno es lo que le sucede al otro. Analogía pura. ¿Cual es la diferencia? El protagonismo. Que alguien le diga al rey que su reinado se ha caído.

Y bueno, esta es sólo una opinión subjetiva, desproporcionada, indirecta, pero propia, sin el protagonismo, seguramente seríamos un poco más humanos.

No tiemblan las sábanas


Discreción.
(Del lat. discretĭo, -ōnis).

1. f. Sensatez para formar juicio y tacto para hablar u obrar.
2. f. Don de expresarse con agudeza, ingenio y oportunidad.
3. f. Reserva, prudencia, circunspección.

En estos días del fin de los tiempos es muy dado emitir juicios a favor de uno u otro bando. Entiéndase partido político o simple derechismo o izquierdismo. Como consecuencia de los temblores lamentables en Chile, a quien no han conmocionado, pregunto, quien no tiene una opinión al menos silenciosa al respecto, todos; nadie parece ser capaz de guardarse esas opiniones para una mejor ocasión (eso si la hay). Y entre caminar de un lado o de otro, (para hacerse notar, supongo yo) la policía chilena ha sido puesta en entredicho, lo mismo la gente saqueadora que ha aprovechado el caos para sus causas personales y mucho más aquel gobierno incierto cuyos aciertos ahora pasan a la página de atrás. De ésas y éstas palabras están llenas las mesas de comida, las oficinas y las escuelas en debate. ¿Y para qué?

Si me preguntan, prefiero el silencio al desatino, mil veces. No sentí el temblor, no viví la consecuencia, en mi habitación no hubo pánico. Lo vi todo por la televisión con el control remoto en la mano, como muchos. Habrá que vivir de otra forma.

lunes, 1 de marzo de 2010