martes, 27 de julio de 2010

Piezas



A tientas entendemos que el mundo se compone de sensaciones y su estética, palabras que rodean ideas antiguas, que circundan la igualdad de reflexiones sin importar su destino y que se pierden como nacen. Se exclaman y se aclaman como propensas a propagarse sin fin y como un reguero de pólvora se hacen dueñas y adueñadas, y después, después nada. Las posesiones son otro tema. Nos creemos dueños del tiempo y el espacio, y digo, el espacio tiene un poco de justificación física (en su posesión), pero el tiempo es una inexorable negación al simple entendimiento mortal, de las cosas que inventamos y de los objetos que creamos. Las sensaciones siempre han estado ahí. No somos pedazos de inteligencia, somos lo que somos porque nos recreamos en experiencias. Somos la experiencia personificada, sin dueños, sin posesiones. Vacíos, completos, nuevos, intangibles. Todos los días.