Lo profundo se puede disfrazar de vano ante la perplejidad del iluso, sobretodo. Son conceptos que caminan muy de cerca uno del otro distanciados apenas por la fragilidad de un espejo, o al menos así es como mi mente lo dibuja. Se divierten navegando entre el consciente y el inconsciente y la mayor parte de las veces, terminan bailando juntos en la pista del remordimiento. Y la mentira, nos queda. Así es como podemos ver todo esto. A través de la mentira.